ALPACA

Su rol patrimonial

Su domesticación proviene de la región central de los Andes y se sitúa entre los 9.000 y los 2.500 años a.C., dónde desde la caza de animales silvestres se derivó a un proceso de ganadería. Desde entonces forman parte fundamental en la cultura andina, lo que se traduce en una serie de actividades y ceremonias, canciones y permanente cuidado cariñoso del rebaño. “El proceso productivo es cultivación de la naturaleza; es celebración ritualizada de sus procesos en que el hombre participa realizando su propia existencia” (Kessel 2004).

En Chile se ha reconocido el rol patrimonial que la ganaderia camélida signfica formalmente en 2023, a través de su incorporación al Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial por el Servicio Nacional del Patromino Cultural del Ministerio de las Culturas y el Patrimonio como “Sistema de ganadería altoandina de camélidos sudamericanos de las provincias de Arica, Parinacota, Tamarugal, El Loa y Copiapó”. 

Características Técnicas

La alpaca es un animal que pertenece a la familia de los camélidos y se distribuyen a lo largo de la cordillera de los andes en américa del sur y su mayor concentración se presenta en el altiplano Peruano-Boliviano, norte de Chile y Argentina, en alturas entre 3.800 y 5.000 metros. Su pelo es parcialmente hueco, lo que hace que su fibra sea aislante y al mismo tiempo más liviana que la lana (de oveja). Distingue la alpaca de otras lanas finas su amplia paleta de colores naturales o vírgenes que van desde el negro a grises, diversos cafés y blanco. Las fibras de los camélidos sudamericanos se agrupan comercialmente bajo la denominación de fibras laneras finas, apreciadas o preciosas y representan sólo el 2,6% del total de las fibras que se comercializan en el mundo.

 

SOSTENIBILIDAD

BAJO UNA MIRADA SUSTENTABLE SOBRE LA ALPACA COMO MATERIA PRIMA, SE CONSIDERAN BENEFICIOS VALIOSOS: EN COMPARACIÓN CON OTRAS LANAS PRECIOSAS, COMO LA CACHEMIRA, CUYA LANA ES PROPIA DE UNA RAZA DE CABRAS, LA ALPACA ES AMABLE CON SU MEDIO NATURAL, YA QUE AL COMER LA HIERBA DE SU ENTORNO, LO HACE CORTANDO Y NO ARRANCANDO LA PLANTA, LO QUE PERMITE QUE ÉSTA SIGA CRECIENDO. ⁠ADEMÁS, SUS PATAS POSEEN UN ACOLCHADO O ALMOHADILLA, QUE TRATA CON SUAVIDAD EL SUELO (RAZÓN TAMBIÉN POR LO QUE LES GUSTAN LOS BOFEDALES HÚMEDOS Y BLANDITOS DEL ALTIPLANO) A DIFERENCIA DE LAS DAÑINAS PEZUÑAS DE LA CABRAS Y OVEJAS. ⁠OTRO FACTOR A FAVOR ES QUE PRECISAN MENOS AGUA Y COMIDA PARA SOBREVIVIR QUE CABRAS Y OVEJAS ADAPTÁNDOSE A SU ENTORNO NATURAL DE CLIMA EXTREMO Y CADA VEZ CON MAYOR ESCASEZ DE RECURSOS HÍDRICOS.